Reconocimiento y tratamiento de los líquenes de corteza y de crecimiento
Un pequeño y también un poco desagradable cuadro clínico, que no se da tan raramente, es el liquen de corteza. Cómo se reconoce y cómo se trata?
El impétigo contagioso, o liquen de corteza, no es infrecuente en los niños. En este cuadro clínico, aparecen manchas rojas en la piel de forma relativamente repentina, normalmente en los brazos, la cara o en la entrada de la nariz. Éstas se hacen cada vez más grandes, y también pueden aparecer ampollas. En la mayoría de los casos, la piel revienta, luego supura un poco y suele formar una costra de color amarillo miel. Suele extenderse rápidamente.
La causa son bacterias: estreptococos o estafilococos.
Para nosotros, los pediatras, basta con un diagnóstico visual. Es fácil reconocer si se trata de un caso de liquen. En teoría, también se puede tomar una muestra con un hisopo, pero no suele ser necesario.
Si la enfermedad se reconoce a tiempo, se puede intentar tratar localmente con sprays desinfectantes o cremas antibióticas locales. Sin embargo, a menudo también son necesarios antibióticos internos para secar las zonas inflamadas de la piel de todo el cuerpo.
A menudo se plantea la cuestión de cuándo pueden volver los niños a la guardería. Esto se debe, sobre todo, a que las zonas de la piel son muy contagiosas. Si los niños se rascan allí, tienen los patógenos en los dedos, que luego pueden transmitir a otros. Los agentes patógenos también pueden transmitirse a través de juguetes o picaportes. La norma es que si los niños son tratados sistémicamente, es decir, con zumo y pastillas, con un antibiótico, pueden volver a la guardería al cabo de 48 horas. Si no se tratan, sólo pueden volver cuando todas las manchas hayan cicatrizado correctamente.
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Confort
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Punto mongol
Desde el punto de vista médico, nuestro tema de hoy es muy pequeño e inofensivo. Pero incluye un poco de historia cultural, e incluso un consejo para una excursión. Se trata del llamado punto mongol.
Inflamación del prepucio
De nuevo un tema "injusto", porque sólo afecta a los chicos. Se trata de la balanitis o inflamación del prepucio, una afección frecuente en los chicos jóvenes y que a menudo angustia enormemente a los padres. También suele considerarse erróneamente una urgencia, aunque no suele ser una historia tan dramática.