Prospecto: una bendición y una maldición al mismo tiempo
Es un arma de doble filo... Por un lado, los prospectos son muy importantes y útiles: por ejemplo, si quieres consultar de nuevo la posología o si hay algo que debes tener en cuenta, por ejemplo, con respecto al tiempo entre comidas.
En principio, siempre puede preguntarnos directamente si algo no está del todo claro o se le ha olvidado. Pero a veces estamos fuera del trabajo o simplemente es más rápido consultar el prospecto.
Sin embargo, hay que decirlo: los prospectos no sólo son una bendición, sino que también pueden ser una maldición, y no nos referimos a que sea un horror volver a doblarlos.
Por desgracia, a menudo ocurre que los padres leen cosas en el prospecto que les causan gran ansiedad o preocupación. A veces esto lleva incluso a que no se administre la medicación.
En primer lugar, el prospecto es ante todo un documento jurídico, no médico. Esto significa que contiene cosas que son extremadamente improbables, pero que no pueden descartarse con absoluta certeza, por lo que los fabricantes las mencionan por motivos legales.
Por lo tanto, en segundo lugar, la solicitud: Si le preocupan los efectos secundarios o las intolerancias, o si quiere saber si se puede tomar durante la lactancia, o si tiene cualquier otra duda, consúltenos antes de simplemente no dar a su hijo un medicamento recetado.
Puede estar seguro de que sabemos lo que recetamos a sus hijos. También somos prudentes y cuidadosos y no recetamos medicamentos innecesarios.
Otros consejos interesantes
Conducta autolesiva II
Un tema difícil y estresante: el comportamiento autolesivo o el rascado. El documento resume los hechos más importantes. Para quien quiera leer más, aquí tiene un enlace a una entrevista que el psiquiatra de niños y adolescentes Frank Köhnlein concedió a la revista suiza para padres "Fritz und Fränzi".
¡¿Escribiendo bebé?!
Los bebés que lloran y gritan mucho siempre han existido. En el pasado, a menudo se les denominaba bebés llorones o la gente se apresuraba a hablar de los cólicos de los tres meses, que aquejaban a los niños y les hacían llorar. Hoy en día, cada vez se habla más de trastornos de regulación cuando un bebé llora y grita mucho. Esto suele ocurrir sobre todo por la noche. Pero existe un remedio.
La guerra: ¿cómo hablar de ella?
Un tema que no me hubiera gustado tratar: hablar a los niños de la guerra. Este es un tema, similar a la muerte, en el que no hay una única forma correcta. Porque cada persona es diferente, trata estos temas de forma distinta y, por supuesto, la edad también influye mucho. No obstante, hay algunos aspectos básicos.