¿Qué debo hacer si mi hijo se hace daño?
Un tema difícil y estresante: el comportamiento autolesivo o el rascado. El documento resume los hechos más importantes. Para quien quiera leer más, aquí tiene un enlace a una entrevista que el psiquiatra de niños y adolescentes Frank Köhnlein concedió a la revista suiza para padres "Fritz und Fränzi".
Los hechos más importantes en pocas palabras:
¿Por qué se rascan los adolescentes? No existe una respuesta general, pero hay algunos factores principales que pueden identificarse: muy a menudo, los jóvenes sienten una enorme tensión y presión emocional y rascarse les alivia. Muy a menudo también hay un problema importante de autoestima detrás del comportamiento, por lo que rascarse es una especie de autocastigo. Además, este tipo de comportamiento también puede tener un fuerte carácter atrayente, es decir, de invitación en la línea de "¡Mira, estoy necesitado, necesito ayuda!".
Por lo tanto, es sumamente importante que los adultos y los padres nos tomemos en serio estas señales. Esto significa que si reconocemos que nuestro hijo tiene un problema relevante en este sentido, debemos hablar con el niño o el joven sobre ello. Este diálogo debe ser siempre respetuoso. Debemos expresar nuestra preocupación y no venir con acusaciones o frases alocadas y decir cosas como "¿Qué estás haciendo? ¡Mira tu brazo! Lo saben los propios jóvenes. Tenemos que darnos cuenta: La joven que se rasca (suelen ser chicas) no tiene una solución mejor en ese momento. Rascarse es lo que necesita, aunque a los adultos nos resulte increíblemente angustioso e incomprensible.
Así que: habla con ellos de forma apreciativa, expresa tu preocupación, no les reproches nada. Y por supuesto, y esto es muy importante, contacta con el pediatra y aclara hasta qué punto es necesaria una terapia y cómo podría ser.
Aquí está el enlace a la entrevista: www.fritzundfraenzi.ch/gesundheit/selbstverletzungen-nichts-entspannt-wie-der-schmerz/
Otros consejos interesantes
Arrastrándose
Esta no será una excursión al reino de los insectos, el gateo es un tema al menos igual de importante para los padres de niños pequeños. Dos preguntas ocupan siempre el centro de la escena: ¿cuándo debe gatear un niño? ¿Y debe gatear?
Fiebre glandular de Pfeiffer
Hoy nos ocupamos de nuevo de un auténtico clásico de la pediatría: la fiebre glandular de Pfeiffer. Una enfermedad sin antídoto. Pero no se preocupe: aún podemos recuperar a su hijo.
Meningococo I
Las infecciones por meningococos (bacterias que pueden causar una peligrosa meningitis, por ejemplo) son, afortunadamente, muy poco frecuentes y, afortunadamente, también podemos hacer mucho para prevenirlas con vacunas (más sobre esto en la Parte II).