La U se convierte en J: el chequeo J1
Casi hemos llegado al final de nuestra serie sobre reconocimientos médicos. Nos ocupamos del J1, el penúltimo examen.
Este chequeo del adolescente debe realizarse entre los 12 y los 15 años, nosotros solemos hacerlo a partir de los 13. Se trata de un proceso de cribado muy complejo. Hay dos cuestionarios previos, uno rellenado por los propios jóvenes y otro por sus padres.
El cribado propiamente dicho comienza con el pesaje, la medición, la prueba de audición, la prueba de la vista, la tensión arterial, un vistazo a la cartilla de vacunación, todo como de costumbre. En nuestra consulta, hacemos una parte con el joven solo y otra con sus padres, si los hay, porque a veces los jóvenes vienen solos, lo que también está bien.
Se les hace un examen físico completo, se les pregunta si tienen alguna molestia y, por supuesto, se discuten muchos temas psicosociales: cómo van las cosas en la escuela, y el uso del teléfono móvil/ordenador/medios de comunicación es siempre un tema importante hoy en día. Puede surgir el tema de la sexualidad, a veces también se trata mucho de la interacción social, dependiendo de lo bien o mal que los niños sientan que les va en sus comunidades de clase o deportivas. También ofrecemos siempre tomar una muestra de sangre y comprobar algunos valores básicos, por ejemplo, tiroides, valores hepáticos, lípidos en sangre.
En definitiva, se trata de una historia bastante compleja que recomendamos encarecidamente. Así que, si sus hijos tienen la edad adecuada, recuerden que se trata de una medida preventiva muy buena e importante.
Otros consejos interesantes
Miedo (a visitar) al médico
Siempre hay niños que tienen pánico a su pediatra o a una visita a la consulta. ¿Qué se puede hacer al respecto? Mucho.
Absentismo escolar
Un tema realmente difícil hoy en día, pero que ha ido ocupando cada vez más espacio en las consultas de pediatría en los últimos años. Por eso es importante tratarlo aquí: Se trata del absentismo escolar.
Enuresis nocturna
Cuando se trata de la enuresis, los padres suelen sorprenderse por el momento en que aparece por primera vez. La buena noticia es que si el niño ha estado mojando la cama durante un periodo de tiempo prolongado, es una buena noticia: A menudo sólo hace falta paciencia para que el problema se resuelva por sí solo.