Reaccionar correctamente en caso de contusión craneal
Una situación familiar para casi todos los padres. El niño se ha dado un golpe bastante fuerte en la cabeza, y ahora hay que decidir rápidamente si se trata de una lesión grave o no. He aquí cómo averiguarlo.
Siempre nos asustamos más cuando la cabeza se ve afectada en una caída o similar. Y con razón, ya que es una de las partes más importantes del cuerpo. Y, por desgracia, no siempre se reconoce a primera vista si está a punto de ocurrir algo amenazador. Por ejemplo, una hemorragia debajo del cráneo, que puede ejercer presión sobre el cerebro. Estos casos extremos pueden poner en peligro la vida. Pero, afortunadamente, son muy, muy raros.
No obstante, el diagnóstico inicial por parte de los padres es importante. Por favor, no se alarme si el niño vomita y/o se duerme rápidamente después de una contusión craneal. Esto no indica necesariamente una situación grave. Sin embargo, debe prestar atención a los siguientes puntos:
¿Vomita el niño más de tres o cuatro veces? ¿O vomita más de seis horas después de lesionarse?
Si el niño se ha quedado dormido después del suceso: Despiértelo al cabo de dos horas. ¿Se comporta entonces como de costumbre? ¿Bebe, come, se mueve con normalidad? O sigue somnoliento, no se despierta del todo, no bebe, habla indistintamente...
En los lactantes, los síntomas sospechosos serían si no balbucea, no emite los sonidos habituales, no quiere beber, no tiene curiosidad...
Si hay un hematoma visible, ¿aumenta masivamente?
¿Tiene convulsiones?
Y lo más importante, ¿se comporta de forma diferente a la habitual?
Si se cumple al menos uno de estos puntos, póngase inmediatamente en contacto con un médico o con los servicios de urgencias. En caso contrario, manténgase alerta durante al menos otras 72 horas. Vigile de cerca a su hijo, incluso dejándole dormir con usted en su dormitorio. Despiértelo cada cuatro horas durante la noche para comprobar si puede despertarse y muestra un comportamiento normal al beber. Y compruebe la reacción de las pupilas. Las pupilas deben tener la misma anchura y, al iluminarlas con una linterna, deben contraerse uniformemente.
Aunque esto pueda sonar un poco amenazador, los síntomas descritos son la excepción absoluta. En realidad, sólo es peligroso en contadas ocasiones, pero entonces debería reconocer los signos.
Otros consejos interesantes
Rabietas I
Convierte al niño más dulce en un matón: la rabieta. Cómo reconocer si las rabietas son motivo de preocupación o simplemente un mal menor:
Picaduras de insectos
Las picaduras de insectos son molestas y pueden ser dolorosas. Sin embargo, casi siempre son totalmente inofensivas. Y si llega a ser grave, lo reconocerás enseguida.
Picadura de abeja y avispa (alergia)
Un tema sobre el que merece la pena profundizar porque a menudo se confunden las cosas: las alergias al veneno de abejas y avispas.