¡Ay! ¿Qué hacer si te quemas al sol?
Como introducción al tema, he aquí un pequeño chiste: ¿Qué es negro, blanco y rojo? Una cebra quemada por el sol. Jajaja. Pero en realidad las quemaduras solares no son motivo de broma.
Por eso la primera prioridad debe ser muy clara: En primer lugar, no hay que quemarse con el sol. Y más aún en el caso de niños y bebés.
Pero nadie es perfecto. Puede ocurrir que tú o tu hijo os queméis con el sol. ¿Qué es importante entonces y qué hay que saber?
En principio, una quemadura solar no es más que una escaldadura o quemadura de la piel. Simplemente, la quemadura tarda más en desarrollarse y, a menudo, sólo se nota más tarde, cuando se vuelve a tomar el sol. Sin embargo, desde un punto de vista puramente médico, es indiferente pasar demasiado tiempo al sol sin protección (o con muy poca) o quemarse la piel con agua caliente. Lo que le ocurre a la piel es exactamente lo mismo.
Y por eso las quemaduras solares se clasifican en tres grados. El grado 1 (afortunadamente la forma más común) significa que la piel está enrojecida y sobrecalentada, que arde y duele al tocarla. En el grado 2, la piel forma ampollas y en el grado 3, la piel está tan quemada que sólo se cura con cicatrices. Afortunadamente, esto último casi nunca ocurre.
¿Qué debe hacer si le ha ocurrido? En el caso de las quemaduras solares que empiezan a formar ampollas en la piel al cabo de uno o dos días, hay que consultar siempre al médico: en este caso, el tratamiento debe ser definitivamente médico, similar al de una escaldadura de segundo grado. Si la piel está simplemente enrojecida, dolorida o sobrecalentada, puede enfriarse con cuidado. La mejor forma de hacerlo es con geles refrescantes o lociones para después del sol. Es importante beber mucho líquido porque se pierde más líquido a través de la piel dañada. Y evita volver a exponerte al sol inmediatamente. Si no mejora o resulta muy molesto, también puede aplicarse una crema de cortisona durante uno o dos días. Sin embargo, esta crema suele ser de venta con receta, por lo que deberá consultar a su médico.
Por último, y muy importante, lo mejor que puede hacer es no quemarse por estar bien informado y protegido y disfrutar de su tiempo al sol con sensatez y sentido común.
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