¿Cuándo y cómo debe retirarse el maniquí?
¿Cuándo es mi hijo demasiado mayor para el chupete? Todos los padres se hacen esta pregunta tarde o temprano. Hay muchas respuestas. Pero también hay una muy sencilla.
Si hace la pregunta tonta a cinco expertos en medicina y/o educación, es posible que obtenga seis respuestas diferentes. Y ninguna de ellas será necesariamente errónea. Por eso no queremos abordar el tema desde un punto de vista científico, sino como yo lo hago en la práctica.
Pero lo primero es lo primero. ¿Por qué tiene que desaparecer un maniquí en algún momento? Muy sencillo:
Desde el punto de vista médico: no es saludable para los dientes ni para el desarrollo de la dentición. Los niños que chupetean mucho pueden desarrollar una sobremordida con relativa rapidez. Pero que no cunda el pánico: Afortunadamente, esto desaparece relativamente rápido cuando se retira el chupete.
Desde el punto de vista pedagógico: en algún momento hay que enseñar a los niños que ya son más grandes, que su nivel de desarrollo es mayor y que, por tanto, ya no necesitan chupete.
Por eso, a más tardar en la U7a (cuando los niños tienen tres años), planteo este tema, si es que para entonces los niños siguen teniendo chupete. Si es así, para mí siempre es muy importante animar a los padres a abordar este proyecto de forma proactiva. Debe ser un momento sin estrés para la familia, es decir, no sólo cuando el niño está a punto de empezar la guardería. Y entonces se puede intentar destetar suavemente al niño del chupete a lo largo de dos o tres semanas.
Si esto no funciona, es importante que los padres reaccionen con firmeza y coherencia y hagan tabula rasa, por así decirlo. Y aquí el método clásico sigue siendo estupendo: el hada del chupete. Pones el chupete o los chupetes en una caja, la dejas fuera de la puerta... y al día siguiente hay un regalito en lugar de la caja.
Te lo prometo: El niño estará de mal humor un máximo de dos o tres días y luego no sólo aceptará la situación, sino que además habrá crecido visiblemente uno o dos centímetros porque ya no es un butzele y ya no necesita chupete.
Otros consejos interesantes
La naturaleza nunca defrauda
Una vez leí esta frase en un libro sobre paternidad y tengo que decir: es sencillamente cierta. También con mis hijos, a veces era un alboroto hasta que se vestían, se quejaban de que no querían salir y tardábamos una eternidad hasta que estábamos fuera. Pero cuando estábamos fuera, en la nieve, junto al arroyo, en el prado, en algún lugar de la naturaleza, siempre era estupendo, los niños siempre se divertían descubriendo algo, algo que les interesaba.
Compara
"Nunca compares a un niño con otro, sino sólo consigo mismo" Una frase maravillosa del pedagogo Johann Heinrich Pestalozzi, que vivió hace unos 200 años.y sí, sé que es difícil.
Confort
Enfado, tristeza, dolor, desesperación: hay muchos momentos en los que los niños necesitan consuelo. Y como no todo es tan trivial como podría pensarse en un principio, he aquí los consejos más importantes para dar consuelo.